Epidemiología fue la
rotación que menos -acción- tuvo, sin embargo, aprendí del Dr que tenía una
manera especial de ser.
Aquí los pacientes ya
llegan con el diagnóstico, únicamente se acercan para que se registren sus
datos en el sistema (y así sumar a la base de datos para establecer el perfil
epidemiológico de la enfermedad y la región), aunque claro, los pacientes aprovechan
para preguntar alguna otra duda sobre su salud o padecimiento actual.
Los casos que me
tocaron ver fueron en su mayoría de dengue hemorrágico, algunos de hepatitis,
una mordedura de perro y un caso de FOD (ese último me gustó por el reto que me
planteó el Dr para intentar dar con la etiología de la fiebre).
Lo que hacía especial
al Dr era la conversación que tenía con los pacientes, a pesar de que ya tenían
el diagnóstico y tratamiento tenían preocupación por algo, por lo que él
siempre les explicaba qué pasaba y les daba algún consejo. A él, sobretodo le
gustaban las cuestiones del alma, invitaba a sus pacientes a tener una buena
actitud, pues eso les ayudaría a recuperarse mejor y antes, decía que por
ejemplo los niños con conjuntivitis les afectaba menos y sanaban en menor
tiempo por el ánimo de su espíritu. No sé si creéis en este tipo de cosas o no,
pero ya veis lo del efecto placebo; yo creo que escuchar y animar a los pacientes es importante para su recuperación además de los
medicamentos adecuados.
Un abrazo (:
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